Ataques generalizados de la oruga del boj

La oruga del boj sigue su avance imparable en toda la zona cantábrica y empieza a suponer un gran riesgo tanto para las plantaciones en jardines como para las poblaciones silvestres de Buxus sempervirens.

Evolución de la oruga del boj durante el 2018

Las condiciones climáticas de  este  año 2018, mucho más lluvioso y frío que el 2017 con olas de calor intercaladas, han tenido como consecuencia un inicio tardío de la actividad de la plaga y , además , un desarrollo irregular de los insectos; Así se pueden ver sobre la misma planta insectos en distintas fases larvarias e incluso pupas, al tiempo que se producen numerosas capturas de polillas en las trampas.

 

Este “solapamiento” de las generaciones de la oruga del boj obliga a utilizar sustancias más efectivas contra las fases larvarias avanzadas de la plaga , como puede ser la azadiractina (Aceite de Neem), las piretrinas y los piretroides.

Estos productos son menos selectivos que el Bacillus thuringiensis y su aplicación indiscriminada es una amenaza para los insectos útiles como las abejas. Por eso se recomienda su utilización al amanecer o al atardecer, horas del día en que las abejas no suelen estar presentes, aplicarlos lejos de los macizos de flores donde liban y en condiciones de ausencia de viento y con temperatura templada (inferior a 25ºC)  que eviten la deriva de estas sustancias a zonas indeseadas.