HERBÁCEAS SILVESTRES PARA EL JARDÍN ATLÁNTICO

MUCHAS MALAS HIERBAS SON ÚTILES

La entrada anterior del blog sobre las plantas salvajes trató de pasada las herbáceas silvestres que podemos utilizar en los jardines de la España húmeda. Como dije, las herbáceas espontáneas son las grandes desconocidas de la flora del norte de España. Su uso aporta grandes beneficios al jardín atlántico , ya que, como sabemos, no sólo están muy bien adaptadas a nuestras condiciones, si no que también sirven de alimento a muchas especies de pájaros e insectos. aportan color y variación estacional al jardín y, además, las tenemos muy cerca.

Flores de cuclillo ( rosa pálido) con pollitos ( amarillo) en un prado florido húmedo

Estas plantas se consideran a menudo malas hierbas y ,en algún caso , pueden ser invasoras debido a su facilidad de colonización del terreno y a su característica de ser plantas «pioneras» de zonas degradadas o difíciles de cultivar de forma tradicional, cualidades que también podremos aprovechar.

HAY HERBÁCEAS SILVESTRES DE VARIOS TIPOS Y CON DIFERENTES USOS

Llamamos plantas herbáceas o perennes a aquellas plantas que , a diferencia de los árboles y arbustos, no desarrollan tallos leñosos y , por lo tanto tienen sus yemas de crecimiento a ras o bajo el suelo. Son plantas que se pueden clasificar, según su ciclo vital en:

  • Anuales : Cumplen la totalidad de su ciclo en una año.
  • Bianuales: Necesitan dos años para dar flor, tras lo cual normalmente desaparecen. Aunque, a veces ,si las condiciones son muy favorables, hay algunas que duran más tiempo.
  • Vivaces: Son aquellas que viven más de dos años. Pueden ser de hoja caduca – en la estación adversa ( invierno o verano) se marchita y muere su parte aerea – o , si su vegetación permanece verde, perennifolias. Este grupo de vivaces es muy amplio e incluye plantas bulbosas, gramíneas, cárices, etc.. y pertenecen a multitud de familias botánicas tales como Apiaceae, Orquidaceae, Compositeae, Lilaceae, etc..

Las herbáceas silvestres lucen especialmente bien en aquellas configuraciones del jardín naturalista atlántico que imitan o reproducen formaciones vegetales espontáneas de nuestra zona como son el prado florido, el sotobosque o el humedal.

TAMBIÉN SE RESIEMBRAN SOLAS ( SI LAS DEJAS)

Las anuales y las bianuales se reproducen por semilla de forma muy eficaz – así como algunas vivaces – y , una vez introducidas en el jardín se diseminan solas por las zonas donde prosperan mejor ; ya sea en prados, sotobosques, caminos, rendijas, muros, parterres, humedales, etc… Esta capacidad de dispersión e invasión de las «malas hierbas» herbáceas silvestres es un problema grande en jardines formales y , en consecuencia, su escarda es uno de los principales trabajos de los jardineros que cuidan de ellos. Por contra, en jardines naturalistas o asilvestrados aportan un plus de variación y sorpresa, pues no sabemos dónde van a aparecer exactamente la próxima temporada, ni los juegos de formas, colores, etc.. que nos van a ofrecer. Además suelen rellenar esos vacíos indeseables que aparecen en nuestras plantaciones, aunque a veces tengamos que controlarlas un poco para mantener el efecto deseado en el jardín.

CULTIVO DEL CAOS Y EL BLACK BOX GARDENING

Estos últimos años han visto surgir un gran interés por el uso en jardinería de plantas con esa capacidad de resiembra espontánea . En el año 15 apareció en inglés – su primera edición fue en alemán – un libro muy interesante sobre ellas con el sugestivo título de «Cultivating Chaos: How to Enrich Landscapes with Self-Seeding Plants» ( Cultivar el caos : Cómo enriquecer los paisajes con plantas que se autosiembran). Fue tal el impacto de este libro entre los profesionales y aficionados que existe un estilo de jardinería basado en su uso ( Black box gardening ) y ,además, podemos encontrar gamas de semillas seleccionadas para ese fin en las casas especializadas. Y , cómo no, algún artículo divulgativo escrito sobre el tema (2).

Valeriana roja junto a hinojo, dos herbáceas silvestres que se resiembran solas.

La lista de herbáceas silvestres que se comercializan para autosiembra es extensa, pero muchas de ellas son plantas foráneas en nuestra zona, por lo que no vamos a tratarlas en esta entrada.

NUESTRAS ANUALES Y BIANUALES ATLÁNTICAS

Algunas de estas plantas que hemos probado con éxito o encontrado en nuestro jardín son:

Anuales:

  • Amapola ( Papaver rhoeas)
  • Hierba de San Roberto ( Geranium robertianum)
  • Pollitos o pitinos (Rhinanthus minor)
  • Falso diente de león ( Crepis sp.)

Bianuales:

  • Angélica ( Angelica sylvestris)
  • Apio ( Smyrnium olusatrum) (1)
  • Cardencha ( Dipsacus fullonum )
  • Dedalera (Digitalis purpúrea)
  • Gordolobo ( Verbascum sp.)
  • Lino azul ( Linum bienne)
  • Margariton ( Leucanthemum vulgare)
  • Monedas de plata ( Lunaria annua) (1)
  • Tártago ( Euphorbia latyris)
  • Viborera ( Echium vulgare)
  • Zanahoria silvestre ( Daucus carota)

TIENEN CUALIDADES INTERESANTES

Todas ellas comparten la gran capacidad de dispersión, pero difieren mucho en el resto de características funcionales, ornamentales y de cultivo. Por ejemplo, mientras que los gordolobos prefieren los sitios secos y más soleados, las angélicas y apios medran especialmente bien en los lugares húmedos y umbríos. Esas tres tienen gran envergadura y su follaje es muy vistoso, mientras que el lino azul es una planta trasparente de la que sólo apreciamos sus flores celestes mecidas por el aire.

La mezcla de características particulares de cada una de ellas hace que sean más adecuadas para unas zonas concretas del jardín (aunque puede que aparezcan donde menos se las espera). Por ejemplo, plantas que florecen año tras año en el prado florido son los pollitos ( Rhinanthus minor), el lino azul (Linum bienne) , el margaritón (Leucanthemum vulgare) o la zanahoria ( Daucus carota). Al no aparecer siempre en los mismos sitios, ni en la misma fecha, aportan ese plus de sorpresa que comentábamos antes.

El resto de anuales y bianuales citadas surgen aquí y allá en las zonas de plantación al sol o a la sombra, animando especialmente las zonas de sotobosque silvestre bajo árboles y arbustos grandes. Prosperan especialmente bien en esa situación las monedas del papa ( Lunaria annua), la angélica ( Angelica sylvestris) y la hierba de San Roberto (Geranium robertianum).

Quiero apuntar que, como veremos en una entrada próxima, estas plantas también requieren cierto mantenimiento en épocas determinadas. Estas labores suponen una mínima carga de trabajo , sobre todo si las comparamos con el mantenimiento de plantaciones tradicionales.

LAS VIVACES SALVAJES ESTÁN DE MODA

Las plantas anuales y bianuales son sólo una parte del conjunto de plantas salvajes que entran en la composición de nuestro jardín y , por tanto, en la sucesión de floraciones y efectos de vegetación que se producen a lo largo de la temporada.

Buena parte de las herbáceas silvestres tienen carácter vivaz y, últimamente, además de aparecer en exposiciones y concursos jardineros, se están utilizando mucho en la jardinería de vanguardia.

Muchas son caducas – desaparecen en la época desfavorables- caso de la mayoría de las bulbosas, mientras que otras son perennes y permanecen más o menos siempre verdes sobre el terreno. Esta es la regla general porque se da el caso de plantas caducas que mantienen la parte aérea si las condiciones son muy favorables y , al contrario, de plantas perennes que pierden la vegetación en circunstancias muy adversas y después vuelven a reverdecer.

Colonia de narcisos en un bosque asturiano

En cualquier caso, todas ellas cuentan con partes vegetativas subterráneas en las que se encuentran las yemas que darán lugar a los nuevos crecimientos. Estas partes vegetativas pueden ser raíces, raíces engrosadas, bulbos, tubérculos, cormos, etc..

YA QUE PUEDEN SER ESPECTACULARES

Por otro lado, unas cuantas tienen vida corta y gran «movimiento» por el jardín, pues se resiembran con gran facilidad , caso de la aguileña ( Aquilegia vulgaris), y otras permanecen muchos años en el sitio sin diseminarse apenas, engordando las matas poco a poco cada año, como la sanícula hembra ( Astrantia major).

Gran parte de las vivaces tienen floraciones que pueden ser espectaculares, sobre todo cuando las colonias son grandes, y , muchas veces también duran bastante tiempo. Las que no florecen, como es el caso de los helechos, nos ofrecen su follaje escultural en diferentes tonos de verdes.

MUCHAS PLANTAS ESPONTÁNEAS HAN SIDO MEJORADAS

Muchas de estas plantas silvestres han sido objeto de interés por parte de viveristas y aficionados, que han trabajado con ellas y ,de esta forma, han ido apareciendo variedades cultivadas e híbridas. Estas nuevas variedades pueden diferir de las especies silvestres en el color de las flores u hojas, en su tamaño, etc.. Así podemos encontrar jacintos de los bosques ( Hyacinthoides non-scripta ) de color rosa en vez de azul u ortigas fétidas ( Lamium maculatum) con hojas plateadas en lugar de verdes. Conviene señalar que estas transformaciones no suelen alterar los requerimientos ambientales de las plantas, aunque a veces si pueden modificar otras características como la velocidad de crecimiento.

Esta amapola «Shirley» de color rosa es una variedad de jardín de la amapola común roja ( Papaver rhoeas)

VIVACES SILVESTRES EN NUESTRO JARDÍN

Floración de los Jacintos del bosque bajo una camelia

La relación de vivaces silvestres autóctonas que existen en nuestra zona es muy extensa, pero muchas de ellas aún no las he probado o no me han llamado la atención. La lista que se puede ver en este enlace contiene unas 80 especies de vivaces e incorpora datos como su nombre científico, nombre común, interés en jardinería (floración, follaje, etc.. ) , tipo de parte aérea ( siempre verde o caduca), tipo de parte subterránea ( Raíz, bulbo, rizoma, etc..), situación recomendada en el jardín naturalista ( sotobosque, prado, zona húmeda, etc..) y otras características ( comestible, culinaria, venenosa, etc..).

Próximamente veremos el mantenimiento de este tipo de plantas, mientras tanto seguiremos plantándolas.

(1) Tanto el apio como las monedas de plata son plantas originarias de la zona oriental del mediterráneo que han escapado exitosamente de sus zonas de cultivo y ahora crecen espontáneamente en la cornisa cantábrica.

(2) https://gardender.com/blackbox-gardening/

(3) Aporte en cobertera: aporte sobre el terreno sin cava.

(4) Los pseudobulbos del satirión manchado ( Orchis mascula) son comestibles y la harina derivada de los mismos tiene propiedades medicinales.

Más info sobre este tema:

SEMILLAS DE RHINANTHUS MINOR

PLANTAS SALVAJES EN EL JARDÍN ATLÁNTICO

ORQUÍDEAS EN EL JARDÍN: LA DACTYLORHIZA

EL PRADO FLORIDO EN MAYO

EL PRADO FLORIDO DEL NORTE DE ESPAÑA

EL PRADO FLORIDO DEL NORTE DE ESPAÑA 2

EL PRADO FLORIDO DEL NORTE DE ESPAÑA 3

EL PRADO FLORIDO DEL NORTE DE ESPAÑA 4

EL PRADO FLORIDO DEL NORTE DE ESPAÑA 5

EL PRADO FLORIDO EN OCTUBRE

BULBOS DE OTOÑO

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